viernes, 17 de julio de 2009

Miénteme mundo


Todo es blanco o es negro... aunque reflexionando un poco, conforme cada día que pasa los "heteroflexibles" y los "homoflexibles" son más y más comunes.

Sexualmente hablando soy blanco, asexual, niño, ingenuo: pervertido. La sexualidad es la primer definición que debemos tomar; lo siento por aquellos que creen en que es algo otorgado, no lo es: la sexualidad es tomada.

¿Escritor, o fracaso? ¿Azúl, o telón? ¿Hombre, o macho? ¿Silencio, o "de perrito"? Quisiera estar frente a ella, quisiera que mi pene no fuere pequeño o lleno de "fordyce" y decirle: "¡Cállate y chúpamela!" Pero también quisiera estar durmiendo y olvidar mi cuerpo... no, no de forma poética, sino como sucede en el sueño: donde todo sucede como acontece. Sin embargo soy blanco, sin embargo mi pene sí es pequeño y sí tiene "fordyce"; sin embargo debo callar y no pedirle la posición de sumisión; tampoco azúl, ni escritor o macho...

Qué lata es esto de separar lo blanco de lo negro... creo que debería hechar todo a la lavadora (que al caso también es un símbolo femenino), meter todo y esperar que algo bueno salga despues de unas cuantas sacudidas. Benditos sean los cigarrillos azules y las mujeres sin nombre.

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